La Argentina vivía bajo la dictadura instaurada en marzo de 1976, responsable del terrorismo de Estado y la desaparición forzada de personas. A fines de 1981 la inflación había superado el 130% anual y crecía la protesta social. El general Leopoldo Galtieri asumió la presidencia de facto el 22 de diciembre de ese año, tras el desplazamiento de Roberto Viola.
Ese mismo día, el almirante Jorge Anaya pidió por escrito estudiar un plan de ocupación de Puerto Stanley, según documentos citados por Infobae. El 5 de enero de 1982, la Junta Militar empezó a tratar la opción militar y el 12 de enero incorporó al Ejército y a la Fuerza Aérea al planeamiento. La Armada ya venía trabajando en el proyecto Alfa, un plan para instalar personal militar en las Georgias del Sur.
En paralelo corría un negocio privado. En septiembre de 1979, Constantino Davidoff había firmado con la empresa Christian Salvesen un contrato para desarmar instalaciones balleneras abandonadas en las Georgias. En diciembre de 1981 viajó a inspeccionarlas en el rompehielos Almirante Irízar y el 19 de marzo de 1982 sus operarios desembarcaron en Puerto Leith desde el transporte Bahía Buen Suceso, sin presentarse ante la autoridad británica de Grytviken. Se izó una bandera argentina y Londres protestó.
El informe de la Comisión Rattenbach describe la relación entre la operación comercial y el grupo militar Alfa, que estaba al mando del teniente de navío Alfredo Astiz, luego condenado por crímenes de lesa humanidad. En pocos días la crisis escaló: el Reino Unido envió al HMS Endurance, la Armada mandó al Bahía Paraíso y la Junta adelantó sus planes.
El 30 de marzo, la CGT que conducía Saúl Ubaldini movilizó en todo el país contra el gobierno militar. Hubo cerca de 3.000 detenciones y en Mendoza murió baleado Benedicto Ortiz. Dos días después, la Plaza de Mayo se llenaba para celebrar el desembarco. Parte de la historiografía interpreta la decisión de ir a la guerra en relación con esa crisis interna; el Informe Rattenbach criticó con dureza la conducción política y militar del conflicto.
Fechas de este capítulo
El contrato de Constantino Davidoff
El empresario argentino firmó con la firma Christian Salvesen un contrato para adquirir instalaciones balleneras abandonadas en las Georgias del Sur. Ese negocio privado sería el disparador de la crisis de 1982.
Galtieri asume y la Armada ordena estudiar la ocupación
Leopoldo Galtieri fue designado presidente de facto tras el desplazamiento de Roberto Viola. Ese mismo día, según documentos citados por Infobae, el almirante Anaya pidió por escrito estudiar un plan para ocupar Puerto Stanley. Davidoff viajó ese mes a las Georgias en el Almirante Irízar.
La Junta empieza a tratar la opción militar
La Junta Militar comenzó a considerar una solución por la fuerza para Malvinas. El 12 de enero incorporó al Ejército y a la Fuerza Aérea al planeamiento.
Comunicado argentino tras la reunión de Nueva York
En febrero, las delegaciones se reunieron en Nueva York, y el Reino Unido no respondió a la propuesta argentina de una comisión permanente de negociación. La Cancillería difundió un comunicado en el que exhortaba a Londres a aceptarla.
Obreros de Davidoff desembarcan en Puerto Leith
El transporte ARA Bahía Buen Suceso dejó a los operarios contratados por Davidoff, que no se presentaron ante la autoridad británica de Grytviken. Se izó una bandera argentina y el Reino Unido presentó una protesta. Es el episodio que desencadenó la crisis.
Londres envía al HMS Endurance
Por orden de Londres, el HMS Endurance zarpó hacia las Georgias con Royal Marines. El Bahía Buen Suceso se retiró dejando al grupo en tierra, y el gobierno británico pidió a la Argentina que retirara a los operarios.
El Bahía Paraíso llega a Leith con fuerzas especiales
El transporte polar zarpó de Ushuaia el 22 de marzo y desembarcó en Leith a un grupo militar de 14 o 15 hombres, según la fuente, al mando del teniente de navío Alfredo Astiz. Las fuentes británicas fechan la llegada el 25 de marzo y hablan de unos 100 marinos. La Junta había analizado el incidente el día anterior.
Marcha de la CGT contra la dictadura
La CGT conducida por Saúl Ubaldini convocó bajo el lema paz, pan y trabajo, en pleno estado de sitio. La represión dejó unas 3.000 detenciones en el país y, en Mendoza, la muerte de Benedicto Ortiz. Las fuentes difieren mucho sobre la cantidad de manifestantes en Buenos Aires.
Londres recibe la alerta de invasión
La inteligencia británica dio por inminente el desembarco y se advirtió al gobernador Rex Hunt. El Endurance dejó ese día a sus Royal Marines en Grytviken y volvió a salir. Thatcher ya había autorizado el 29 de marzo el envío de submarinos nucleares al sur.